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Responsabilidad de los Administradores en el Lavado de Tanques de Agua en Conjuntos Residenciales.

  • Foto del escritor: Impacto legal Estrategico
    Impacto legal Estrategico
  • 5 sept 2025
  • 2 Min. de lectura

En los conjuntos residenciales, el agua potable es un bien común esencial para todos los copropietarios. Por ello, la ley impone obligaciones específicas al Administrador frente al mantenimiento y lavado de los tanques de almacenamiento. No se trata solo de una labor operativa, sino de una responsabilidad legal y sanitaria que, de incumplirse, puede generar consecuencias administrativas, civiles e incluso penales.


¿Qué dice la ley?

La Ley 675 de 2001 (Ley de Propiedad Horizontal) establece que el Administrador es el encargado de velar por la conservación y adecuada prestación de los servicios de los bienes comunes. Dentro de estas funciones se encuentra garantizar que los sistemas de suministro de agua cumplan con las condiciones sanitarias.

Por su parte, la Resolución 2115 de 2007 del Ministerio de la Protección Social y del Ministerio de Ambiente regula la calidad del agua para consumo humano. Esta norma exige que los tanques de almacenamiento sean lavados y desinfectados por lo menos cada seis meses o con la periodicidad que determinen las autoridades de salud.


Deberes concretos del Administrador

  1. Programar y coordinar el lavado y desinfección de los tanques semestralmente.

  2. Contratar personal o empresas idóneas, que cuenten con certificaciones técnicas y cumplan con la normativa sanitaria.

  3. Llevar un registro documental y fotográfico de cada procedimiento, con fecha, contratista, productos utilizados y resultados obtenidos.

  4. Presentar informes al Consejo de Administración o Asamblea, anexando los soportes de cumplimiento.


¿Qué pasa si el Administrador incumple?

La negligencia u omisión en esta obligación puede derivar en:

  • Responsabilidad administrativa, frente a sanciones de la Secretaría de Salud o autoridades competentes.

  • Responsabilidad civil, si se generan daños o perjuicios a los copropietarios (por ejemplo, enfermedades por consumo de agua contaminada).

  • Responsabilidad penal, en caso de afectación a la salud pública.


El lavado de tanques no es un simple trámite, es una medida de protección a la salud y a la vida de todos los residentes. El Administrador debe ser consciente de que su papel va más allá de manejar cuotas y reuniones: también es garante del bienestar colectivo.


Por eso, en cada conjunto residencial es recomendable llevar un cronograma de mantenimiento, contratar empresas certificadas y socializar con la comunidad los informes de gestión. La transparencia en estas labores fortalece la confianza y evita sanciones legales.


 
 
 

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